... encerrados en la niebla, sólo los sentidos te conectan con lo intuido. Como notas en un pentagrama, esquilas, cuervos, rocas, una flor amarilla, un hueso de rebeco, los primeros neveros, van pulsando el vacío y los vas recogiendo aun sin darte cuenta. Continúas ascendiendo, fortalecido, porque es el único camino, salir de las brumas, perseguir al Sol y continuar adelante. Y entonces sucede, la luz rompe el velo y aparecen, eternas, las montañas.
Ya estás en ellas...

miércoles, 18 de abril de 2012